jueves, 25 de abril de 2013

LA INSOPORTABLE SEQUEDAD DEL GEL





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La vida continuaba sin descanso para los treintaitantos enfermos hospitalizados en aquella unidad de Medicina Interna, que veían pasar las horas, las semanas, y a veces (más de las deseables) los meses esperando el anhelado alta médica que los reportase con celeridad al calor familiar en el entorno de un hogar ya lejano, pero sin duda de menor hostilidad que el frío y aséptico pasillo de hospital.
A los dramas particulares de cada enfermo, se añadía uno general que atacaba a través de las pantallas de los televisores y las ondas de radio de forma despiadada, sembrando el terror allá donde llegaban sus "tentáculos" informativos: la crisis. Y lo peor no era la crisis, sino lo que conllevaba...los dichosos recortes.
El personal sanitario empezaba a escasear e incluso los materiales (abundantes en época de bonanza) brillaban por su ausencia en más de una ocasión.
Tal fue el caso de aquella mañana de abril, en la que (cosas del destino), faltó gel de baño no solo en Medicina Interna, sino en todo el centro...
- ¡No zus precupéi...er "Chori" lo zoluziona en zero coma dó...! -dijo el mítico "hijo de la Fen-nanda", rehabilitado (o eso decía él) y siendo un "hombre de provecho" como celador del hospital.
- "Chori", no me digas que tenéis gel escondido en algún escondite...
- Mejón que ezo, Roza.. - respondió Zé Manué a la enfermera- zus voy a traé gé nuevo...bote y má bote de gé...
- Bueno, bueno....a ver si es verdad.

Al cabo de un buen rato, el "Chori" hacía acto de presencia por las puertas de la unidad con más de catorce botes de gel de baño en los brazos, algunos en precario equilibrio y a punto de caer al suelo, sostenidos con especial maestría cual diestro malabarista del Circo del Sol.

- ¿Qué o diheeee?...aquí tenéi gé pa sinco año. Quer "Chori" cumple zu palabra...¿tamo?

Inmensa fue la algarabía que se montó en torno al celador, al que poco faltó para ser izado a hombros por sus compañeros. A cambio del favor, Zé Manué solo pidió...un colacaíto, que Maite (una de las auxiliares) le preparó con gusto y esmero.
Así que, solventada la "crisis del gel de baño", la cuadrilla de pijamas blancos se dispuso a asear a los pacientes encamados, y a repartir gel entre los enfermos autónomos.
- Qué raro huele el gel, ¿no? - dijo una de las auxiliares.
- Es verdad...huele a producto de limpieza...pero al gel de siempre no...

Tras cinco minutos frota que te frota y sin conseguir hacer ni una mísera pompa de espuma, saltaron las alarmas...en todas las habitaciones donde se había repartido el gel, ocurría el mismo incidente...nada de espuma, olor fuerte e incluso en algunos casos, picores en la piel.
Ante la mala pinta del asunto, Rosa decide llamar al "Chori" para preguntarle.

- Oye, "Chori"...¿de dónde has sacado el gel que trajiste?
- ¿¿¿yoooo???....poooo...da donde va sé...del armalcén
- ¿Estás seguro?
- Bueno, verá...te lo vi ajplicá...ej que cuando bajé, encontré unoj cuanto bote de gé quejtaban medio vacío, ¿tumentiende?...y me dije pa mi mijmo...joé, "Chori" que lájtima, podría rellenal-lo como hacía mi güela Zunzión, que en pá dejcanze, y asín habría bote pa tor mundo.
- ¿¿Rellenarlos?? ¿¿Con qué "Chori"?...
- Po verá...con coza que zirven pa limpiá, Roza, con qué va zé zi no.....encontré doj pajtilla de eza de Flota, y laj machaqué, luego leché agua...¡ah! y en Mantenimiento también encontré doj garrafas de unos líquidos mu raros, de colores, que loj utilizan pa limpiar tubería, ¿tumentiende?...y le eshé otras doj pastillita de "uve zé né" pa las fosas dezérticas, o argo asín...y un shorreonsito de mistó ...pero vamo, que to ezo zi no ze come laj tubería, no pue hazé daño a naide...ademá quien te diga que no haze ejpuma miente...porque cuando yo lo mejclé tó, se formó una espumareaaaa...
- ¿¿Pero tú estás loco?? ¿¿Pero cómo se te ocurre rellenar los botes con eso??....
- Jo, Roza...pontonse mejón no te cuento cómo he rellenao laj botella de leshe cacabo de bajá a sirugía...


3 comentarios:

Ana Belén López Cadenas dijo...

JAJAJAJAJAJAJAJAAJAJAJAAJ
Jo con el Chori... espectacular.
un fuerte abrazo Alberto y sigue contándonos historias tan fantásticas...

Alberto Puyana dijo...

Muchísimas gracias, Ana Belén!!! Los asiduos de "El Preticante", están "curaos de espanto" con el Chori...¡¡y lo que queda por contar del "hijo de la Fen-nanda!!
Gracias por el abrazo, por tu aportación. Espero seguir contando con tu opinión por aquí. Bienvenida.

Neurótico inseguro dijo...

Jajajaja, lo más sorprendente de la historia es que un celador haga dicho recorrido en una sola jornada laboral... sin acritud.

Muy buen post!