miércoles, 14 de abril de 2010

PROBLEMAS DE COMUNICACION (I)


La noche fue eterna. A las ya conocidas dificultades de Paco para quedarse dormido (más sabiendo su tremenda fobia a todo aquello que llevara bata blanca), se unió un concierto en estéreo, privado, sólo para sus oídos: de una parte, Basilio, el raquítico ancianito demenciado que no se sabía de qué oculto lugar de su endeble cuerpo era capaz de sacar un vozarrón propio de un tenor operístico para gritar una y mil veces su ya archiconocido estribillo: ¡¡Antoniaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!.
Del otro lado, Ze Manué (El Chori), que después de haber ingerido algún tipo de SENAPS (véase, Sustancia Estupefaciente No Administrada por Personal Sanitario) cayó en un profundo sueño que derivó en un recital (acústico, "umplugged" o como se dice es spanglish, "desenchufado") de ronquidos politonos, que ya quisiera más de una compañía de telefonía móvil para hacer las delicias de los clientes más gamberretes.
Paco Penas estaba desesperado, a eso de las 3 de la mañana, cuando llamó a la enfermera. Se enciende el piloto del auricular, y al otro lado suena una vocecita fina y estridente que pregunta:
- ¿Qué queríaaaaaas? - Señorita, por favor, necesito un par de cositas. - ¿COMOOOOOOOOO? ¿NO LE ESCUCHOOOOOOOO? - QUE DIGO, QUE NECESITO QUE VENGA.... - ¿COMOOOOOOOOOOOOOOOO? ¿NO SE LE OYEEEEEEEEEEEEEEEE? - PUES VENGA AQUI, POR DIOS Y DEJAMOS DE DAR GRITOS. - ¿COMOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO? ¿QUE VAYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA? - SIIIIIIIIIIIIIII......
Poco antes de colgar el auricular, se escucha a lo lejos a la enfermera comentando "hay que ver qué desagradable está Paco últimamente"...lo cual enerva aún más a nuestro protagonista.
A los dos minutos, suenan dos tímidos golpecitos en la puerta.
- ¿Se puedeeeee? - Pase, pase.
Aparece una enfermera ataviada con todo el equipo protector (bata, mascarilla, patucos, guantes..) y cruzando sus pequeños deditos y en actitud paciente, pregunta.
- ¿Qué pasa Paco? - ¿No lo escucha?
La enfermera se queda en silencio dos segundos, suficientes para que suene un ronquido que más bien parecía el bramido de un alce macho en peridodo de celo.
A continuación, como respondiendo a la llamada al apareamiento, Basilio suelta un estruendoso ANTONIAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA, que hiela los huesos de los allí presentes.
La enfermera, se pone una mano en la cabeza y dice "Uyyyyy, qué escandaleraaaa".
-¿ Ve usted por qué les llamo? - Claro, es que como esta habitación está al final del pasillo, y encima está cerrada, no nos enteramos de nada.....pero no se preocupe que yo lo arreglo. - Muchas gracias, señorita.
Paco Penas, permanece sentado en el sillón esperando el milagroso remedio de la enfermera, cuando cinco minutos después vuelven a sonar los golpecitos en la puerta, que se abre a continuación, y sólo se asoman dos brazos enguantados que sujetan algo pequeño en cada una de las manos.
- Tenga. Aquí tiene esto para ponérselo en los oídos
Paco alarga la mano, y en su palma caen dos trozos de algodón deshilachados. Acto seguido, la puerta se cierra dejando a un Paco atónito plantado en mitad de la habitación.
Resignado a su suerte, se introduce cada algodón en su respectivo oído y se echa con la intención de dormir algo.
En cierta forma, sí que es verdad que el remedio de los algodones funciona, o al menos, reduce el impacto acústico del entorno.
Finalmente, Paco consigue coger el sueño.
Al cabo de un par de horas, cierta inquietud recorre el cuerpo de Paco....ese sexto sentido que todos tenemos, esa sensación de que algo pasa, o alguien nos observa mientras dormimos, por lo cual empieza a salir del sopor del sueño, y los párpados se van abriendo poco a poco, dejando pasar sólo imágenes turbias a la retina.
En la turbidez de la imagen, Paco parece apreciar la figura de alguien que zarandea a Basilio.
Paco entorna los ojos...efectivamente, ¡¡¡alguien está zarandeando a Basilio!!!
Paco rápidamente enciende la luz, se quita los tapones de los oídos.....y escucha
- aaaaaaaaAAAAAAaaaaAAAAAAghhhhhhhhh (Basilio)....................
- que te calle yaaaa, caraho, que no deja dormí a naide, cagonlaputaaaaaaa (Chori)...
La imagen es dantesca. El Chori con sus manos sobre la garganta del anciano, que está maniatado y que cada vez está más azul y con los ojos más saltones.
Paco se lanza hacia El Chori y lo sujeta por los brazos.
- Pero, hombre de Dios, ¿qué haces? - Cómo que qué hagoooo, ¡¡sobreviví!!, este vieho no va cabá cormigo, yo te lo uro pol-la buela Zunción y pol tó mi zagrá ejtirpe. - Pero si estabas dormido.. - Zi, y el mierdavieho ejte ma dispertao en lo mejó, el ioputa....con tanto antonia, antonia, antonia, antonia.......¡¡¡cagonlomuelto la antonia yaaaaaaaaaaaaaaaa!!!
Y de nuevo se zafa de la presa de Paco y se avalanza hacia Basilio.
Nuestro protagonista, agarra el llamador y toca el timbre.
-¿Qué queriaaaaaaaaaaaaaas? - ENFERMERAAAAAAAAAAAA - (se escucha de fondo): aaaaaaAAAAAAAghhh...te vi matá....aaaaaAAAAAghhh - ¿COMOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO? ¿QUE HAS DICHOOOOOO? -RAPIDO, ENFERMERA, VENGA AQUIIIII - (de fondo):aaaaaaaAAAAAAggggghh........zuértame, cohone, zi va a zé zolo un momento...aaaaAAAAghhhhhh..... - ¿COMOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO? NO SE TE ESCUCHAAAAAAAAAAA.......
- ENFERMERA, VENGA AQUIIIIIIIII, POR DIOOOOOOOOOOOOOS..... - (de fondo): aaaaaaaaaaaaAAAAgh....un apretón má y zacabó, déhame, caraho, zolo uno, un apretón má.....aaaaaaAAAAAAgggggggghhhhhh.......
- ¿COMOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO? QUE NO SE OYEEEEEEEEEEEEE - QUE VENGA DE UNA PUTA VEEEEEZ - UY, TAMPOCO HAY QUE PONERSE ASI, VAMOS, QUE YO NO SOY LA CRIADA DE NADIE NI USTED ESTÁ EN UN HOTEL..... - (de fondo): aaaaaaaaaaAAAAAAAAAghhhhh,....muere, vieho, muere.......aaaaaAAAAAghhhhhh...zuértame amigasho, que ya me quea poco.....aaaaAAAAgh... - ¿QUIERE HACER EL FAVOR DE VENIR? -.....PORQUE VAMOS SE CREEN USTEDES QUE PORQUE ESTÁN MALOS TIENEN DERECHO A HABLARNOS COMO LES DE LA GANA, Y NO, NO SEÑOR,.......

(CONTINUARÁ.....)

jueves, 18 de marzo de 2010

NECESIDADES DEL SERVICIO....


El vendaval de pruebas diagnósticas y visitas de los distintos especialistas a la habitación de Aislamiento donde pernoctaba, vivía y sufría el bueno de Paco Penas convirtió la unidad de Medicina Interna en un contínuo ir y venir de batas blancas que deambulaban pasillo arriba, pasillo abajo para darse de bruces con el sinsentido de un atribulado paciente que no entendía a qué se debía tanta diligencia médica por una simple diarrea.
El trasiego de personal sanitario hacia el fondo del pasillo, resultaba en cierta forma divertida, ya que parecía como si de una nueva peregrinación mariana se tratara.
Pero el que soportaba los pinchazos y las radiaciones era un humilde trabajador de Refinería que a estas alturas de la película, apenas si recordaba el motivo de su ingreso hacía ya bastante tiempo (Paco había perdido la cuenta de los días que llevaba encerrado entre las cuatro paredes del vetusto hospital).
Pasar por la misma experiencia que hacía apenas un mes había pasado, procediendo a visitar de nuevo el servicio de Radiología, Endoscopia, etc....le provocaban la sensación de Bill Murray en la película "Atrapado en el tiempo" con su eterno y fatídico despertar en el "Día de la Marmota", y la sensación de desazón aumentaba exponencialmente cuanto más consciente era de que tanta prueba no iba a aportar nada nuevo a su proceso hospitalario.
Rendido a la evidencia de que había dejado de ser Paco Penas para convertirse de nuevo en un número, en una estadística, en un sujeto aislado de su entorno natural y social.....su ánimo fue decayendo a pasos agigantados.
Fue en ese momento determinado cuando las crujientes bisagras de la puerta sonaron a mediodía, y su médico (ataviado con toda suerte de protecciones) mantuvo una nueva conversación con él....aunque un tanto inesperada.
¿Cómo se encuentra? ¿Mejor? Hombre. Si usted piensa que estar mejor es que me pinchen para ponerme un gotero, me partan una vena, consigan colocármelo a la tercera, me saquen 6 tarros de sangre, me metan un tubo por el culo y luego otro por la boca (que espero no fuera el mismo), me hagan varias radiografías, un TAC, una Resonancia, venga un cirujano y me meta un dedo otra vez por el culo, luego venga un psiquiatra a preguntar si abusaron de mi cuando pequeño, y para colmo un señor de mantenimiento se lleve dos horas dando martillazos al picaporte de la puerta....pues qué quiere que le diga, ESTOY MUCHO MEJOR.
Ante la "agresividad" dialéctica de Paco Penas, el doctor comienza a retroceder lentamente sin decir palabra y sin perder de vista a nuestro protagonista que, encendido, espeta al doctor...
...pero bueno, qué quería decirme..... Yo,..esto...venía a informarle de que....por necesidades del servicio....no tenemos más remedio que ocupar otras dos camas en esta habitación.... ¿Cómo? ¿pero no se supone que estoy "aislado"? ¿Y si les pego esto a los que ingresen aquí? A ellos también se les ha aislado Clostridium Difficile...así que no se lo puede contagiar, ya lo tienen. ¿Y es lo correcto, ingresarlos conmigo?
Silencio en la habitación.
Por un momento Paco y su internista intercambian miradas que parecen indicarle que realmente no es un proceder muy correcto....pero finalmente el doctor sale airoso de tan embarazosa situación con un escueto....Son necesidades del Servicio.....que queda flotando en el aire hasta que abandona la habitación dejando a Paco Penas de nuevo con la palabra en la boca.
Al principio se siente contrariado porque su opinión de nuevo vuelve a ser ninguneada y porque vuelve a sentir que forma parte de un complicado engranaje de donde es difícil escapar.
Pero conforme pasan los minutos, Paco ve cierta luz de esperanza porque, al fin y al cabo, eso quiere decir que tendrá compañía y que sus horas de soledad iban a acabar de una vez por todas.
Los celadores traen una cama a la habitación.....
....ya vienen los ingresos...le dice uno de ellos.
Al cabo de un buen rato, unos golpes en la puerta....con permiso.....Dios, esa voz, le resulta muy, muy familiar......
¡¡Amigashooooooooooooooooooooooooooo, otra vé juntito loj dó!!!
Zé Manué (El Chori), con sus ojos más saltones que nunca, descalzo, con sus pantalones cuatro tallas más grandes y a punto de salirse por el escote de la blusa, se planta con los brazos en cruz en ademán de abrazar a un atónito Paco.
Ya entiendo a los enfermos que quieren la eutanasia, dice Paco.
¿No te da legría vermeeeeeeeee? Amo a selebral-lo, amigashooooo, tinvito un fanta.. Nunca tienes dinero.... Pontonse minvita tu a mí, ja-ja-ja-ja...no te procupe, que zeguro questo é como lo que le pazó ar Calígula... ¿Calígula? ¿Otro "amigacho" tuyo? Que diiiiiiiseeeeee, ja-ja-ja-ja, que vaaaa, amigashoooo....er Calígula é er perro de mi prima la Yésica, un fos-terrín de pinigril.... De pedigrí, quieres decir... Bueno, tumantendío, amigasho.....po eso, que el ioputa perro se tragó argo y no paró de cagá en sinco día.....po argo así vamo a tené tú y yo, acuérdate lo que te digo.
La conversación con el Chori continuó por los derroteros habituales en él, y del perro de su prima, pasó a hablar de su Chana, de su abuela Asunción, y de toda su familia en general. Paco fue poco a poco dándose por vencido hasta que, ya avanzada la noche decidió no esperar despierto al último acompañante que debía ingresar.
El Chori, no se sabe cómo ni por qué, tras la visita de un "primo" suyo (asombrosamente con peor pinta que él), se metió algo en la boca y minutos después dormitaba plácidamente en su cama con ojos vidriosos, mirada perdida e hipersalivación profusa.
Paco se introdujo en la cama y se tapó hasta las orejas, dando la espalda al Chori y buscando el alivio de un sueño reparador.
En ese momento los celadores introducen la tercera cama en la habitación. En la penumbra tan sólo se observa un bulto tapado con sábanas y mantas que permanece quieto e imperturbable junto a la cama del Chori, que ocupa la parte central.
Parece que ahora si hay paz en la habitación. Por fin....
Paco vuelve a darse la vuelta mirando hacia la ventana, dejando a sus espaldas a sus nuevos compañeros de cuarto.
Justo cuando comienza a sentir el picotazo del sueño, piensa... después de tantos días de incertidumbre y penalidades y de volver a reencontrarme con el Chori, ¿puede ir algo a peor?.
Decidido a que es imposible y que ya ha tocado fondo, se anima pensando que sólo queda mejorar y se sumerge en un duermevela dulce.....
Hasta que el nuevo inquilino del cuarto se incorpora y grita a pleno pulmón.......

¡¡¡ANTONIAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!

viernes, 19 de febrero de 2010

EL INTERNISTA DE GUARDIA


El paso del tiempo es algo muy subjetivo y depende de una serie de factores que, en muchas ocasiones, nada tienen que ver con la estricta realidad. De todos es sabido que cuanto más entretenida o concentrada está nuestra mente, más rápidamente parecen avanzar las agujas del reloj. Sin embargo, cuando no hay nada que hacer, ver, presenciar o siquiera intuir, el tiempo parece detenerse haciendo el día eterno y la noche infinita.
En esa situación, debía encontrarse Paco Penas, atrincherado entre las sábanas y mantas de su cama, encerrado como si fuese un pajarillo entre aquellas cuatro paredes que no se movían de donde estaban y que no aportaban ni un ápice de triste conversación a nuestro protagonista.
Por eso, traspasada ya la invisible barrera del mediodía y ya cercanos a la anglosajona "hora del té", Paco vislumbró una novedad en su monotonía diaria.....le dolía la cabeza y sentía escalofríos.
No era precisamente la mejor manera de salir de la rutina, pero la situación de Paco era tan desesperante que un hecho luctuoso como sería el estallido de la Refinería, supondría un alivio para su mente, completamente imbuída en el blanco de sábanas y pijamas, y en el blanco roto-amarillento de las mugrientas paredes de su olvidada habitación.
Así que ni corto ni perezoso, llamó al timbre y le comentó a la enfermera su dolencia.
Tras medirle la temperatura y administrarle un paracetamol, Paco se introdujo en la cama y esperó pacientemente el efecto milagroso del comprimido.
Pero media hora después, los escalofríos persistían y el dolor de cabeza era insoportable.
Paco volvió a llamar, y tras comprobar que la fiebre no había bajado sino todo lo contrario, la enfermera pronunció unas palabras que bien podían haber servido de epitafio para nuestro protagonista.
Habrá que avisar al Internista de Guardia.....
Tras una media hora esperando la llegada de tan enigmático personaje, la puerta de la habitación se abre, y aparece un señor cubierto de toda la protección habida y por haber, aunque intuyéndose una impoluta bata blanca y un voluminoso fonendoscopio colgado de los hombros.
El señor, moreno, de mediana edad en todo momento da una sensación de corrección y educación poco común hasta la fecha, lo cual es bienvenido por Paco.
Al menos hasta el mismo momento en que el médico abre la historia médica y comienza a leer...
El gesto del doctor va cambiando, del mismo modo que los camaleones cambian de color dependiendo de su entorno....y empieza a dudar...
Uf.....no sé....podría ser....no creo....en fin, habría que......
Una enfermera que se encuentra al lado, se le queda mirando como queriendo saber más....craso error......
Verá usted, (le dice a Paco, aunque con la clara intención de que la enfermera también se entere), creo que deberíamos hacerle una serie de pruebas..... Ya me han hecho analíticas, hemocultivos y una colonoscopia.... Sí claro, aquí lo tengo todo, pero han pasado muchos días y vaya usted a saber de qué se trata (el doctor se va sofocando un poco)...podría ser una diarrea osmótica, o una secretora, podría ser causada por un virus, o por una bacteria, podría tratarse de un colon irritable, una simple hipermotilidad intestinal, una enfermedad de Crohn, un síndrome de malabsorción...
Ahora es Paco el que comienza a cambiar de color.....
....y no habría que descartar la posibilidad de que fuera disentería, o incluso, sí, por qué no ¿ha ingerido usted últimamente etanol?, no, no, no, olvídelo. ¿Y loperamida, ha ingerido usted últimamente loperamida? Tampoco, ya veo. Esto es un pastizo.
El sudor empieza a caer por la frente del doctor que pasa las hojas de la historia médica nerviosamente.
.....Giardiasis.....es otra posibilidad, ¿usted ha bebido últimamente agua de charcos? No, no, ya veo que lleva usted aquí ingresado casi un mes.
Paco mira a la enfermera buscando consuelo en su mirada, y tan sólo obtiene una respuesta encojiendo los hombros y mirando al techo.
....podría ser diarrea del viajero. Ah no, es verdad, que lleva aquí un mes metido, es imposible. Menudo pastizo, por favor. Salmonela, escherichia colli. Y no podemos descartar que sea cólera.
El médico cierra súbitamente la historia y le dice a la enfermera....Toma nota.
Le vamos a pedir una analítica completa con gases arteriales, un sedimento, orina de 24 horas, coprocultivo y heces para micobacterias, le vamos a sacar de nuevo hemocultivos seriados. Hoja de consulta a cirugía (no vaya a ser cosa de ellos), hoja de consulta a digestivo, hoja de consulta a neumología, hoja de consulta a salud mental (vete a saber a qué es debida la diarrea), quiero control de diuresis diaria y le vamos a colocar una vía periférica con sueroterapia. Le vamos a pedir enema opaco, nueva colonoscopia, TAC abdominal urgente y RNM muy preferente. Para empezar ahora, una RX simple de abdomen urgente. También le vamos a pedir un estudio gastroesofágico. Necesito un teléfono para hablar con un experto en enfermedades tropicales. De nuevo pregunta a Paco ¿ha estado usted últimamente en el Caribe, o en África Subsahariana?¿no? ¿y le ha picado algún mosquito raro? ¿Tampoco?
¿Algo más?, pregunta con sorna la enfermera....
Sí, comprobar si se desratizó correctamente esta habitación en su día. Hoja de consulta a Medicina Preventiva, también. Y llama a mantenimiento para que arregle el picaporte de la puerta.
Dicho esto, el internista abandona la habitación dejando a Paco Penas aterrorizado con todo lo acontecido e intentando ordenar ideas sobre qué tipo de amenaza se cierne sobre su salud y todas las medidas adoptadas para su resolución.
Finalmente, en la soledad de su habitación, Paco llega a la conclusión de que lo mejor hubiera sido cerrar la boca y esperar a que la fiebre se hubiera ido sola sin "ayuda" de nadie.

viernes, 5 de febrero de 2010

PROPAGANDO, QUE ES GERUNDIO


COMIENZO DE LA SEGUNDA PARTE DE "SESIÓN CLÍNICA:PACO PENAS"

No es que Paco fuera persona desagradecida o particularmente exigente con las mínimas comodidades que un centro hospitalario de la red pública andaluza pudiera ofrecerle, aunque haya podido parecerlo hasta ahora. Al fin y al cabo la familia Penas era de origen muy humilde: pescadores, estibadores de puerto y obreros de la construcción y metalurgia. La inmensa mayoría de la familia Penas, había hecho honor al apellido desde el comienzo hasta la conclusión de sus erráticas vidas. El único caso familiar de "estatus social alto" era el de un primo de Paco que estudió derecho en la Complutense en los años 70; aunque a mediados de los 80 se dedicó a su deporte favorito, el levantamiento de vaso de tubo en barra libre (para lo que sin duda hubiéramos disfrutado de campeón y medalla de oro durante 3-4 olimpiadas seguidas). De esta absurda manera, el bueno de Diego Penas (el primo de Paco) dilapidó sus ahorros y su escasa reputación, a la vez que en la Justerine & Brooks colgaban su foto enmarcada como cliente del año durante una década.....
Pero dejemos de divagar sobre la enjundia del apellido Penas.....
Nuestro triste protagonista veía pasar las horas encerrado entre cuatro sobrias paredes que parecían observarlo con la insana intención de echársele encima al pobre Paco.
La ventana, la pared, la puerta......sus ojos trazaban una y otra vez un recorrido que empezaba a ser cansino, monótono y poco alentador para una persona con tan frágil espíritu.
De vez en cuando se refugiaba en su fiel radio de bolsillo que le acompañó desde los primeros momentos de su desdichado ingreso en el Hospital, y hubiera seguido siendo un excelente compañero de viajes de no ser porque las pilas alcalinas, por mucho que digan los incansables conejitos Duracell, siempre tienen un inexorable final.
La ventana, la pared, la puerta.......
A ratos, alguna enfermera o alguna auxiliar aparece en la habitación ataviada de una serie de complementos que los hace parecer sanitarios espaciales de la NASA: guantes, batas, patucos.....algunos incluso entran con mascarillas y hasta con gorro.
Paco no termina de entender, a qué viene tanta precaución.....y por qué algunos toman una serie de medidas preventivas extenuantes (despojándose de la ropa desechable y lavándose las manos dentro de la habitación) mientras otros apenas siguen la mitad de estas precauciones a rajatabla.
La ventana, la pared, la puerta......
Ese día el médico se olvida de él....o al menos eso es lo que piensa Paco, que ve como las manillas del reloj avanzan con una lentitud desesperante, como si cada minuto constara de 500 segundos, y cada segundo transcurriera en lo que normalmente pasan cuatro.
La ventana, la pared, la puerta.....
La puerta....¿se abre?
Efectivamente, la puerta se va abriendo poco a poco, y la esquelética figura de Zé Manué asoma bajo el dintel empujando mansamente el pomo.
Amigashoooo....¿cómo estáh??
Paco Penas (quién se lo iba a decir), siente una extraña alegría al observar a su ex-compañero de habitación....un ser vivo sin ningún tipo de protección, por fin....un momento.....¿¿¡¡sin protección!!??
Pero hombre, qué haces ahí sin ponerte nada......naaaa, tu tranquilo amigasho, zi yo ya tengo en er cuerpo bisho má pinigrozo quer que tu tiene ner culo, zeguro, ja-ja-ja-ja.......y ¿qué quieres?....naa, que mandejao zolo ener cuarto ystaba emburrío, ¿zabusté? ej que no dehan a nadie de mi hente que me vizite, porque disen que yo lo mijmo he cohío er bisho de loj cohone ¿zabusté?.......¿que también te han aislado?.....po zí, amigasho, yo tambien tengo er cotíleo difísil, pol-lo vijto.....y si estás aislado, ¿qué haces aquí?......po naaaa, venía a bujcarte, amigasho, que no vea la que pazao pa encontral-lo. He ío habitasión por habitasión, preguntando po ujté
Paco se echaba las manos a la cabeza y se tapaba los ojos mientras negaba con la cabeza.......el dichoso bichejo tenía que estar campando a sus anchas por toda Medicina Interna, por obra y gracia de El Chori.
Se escuchan unos gritos en el pasillo.
¡¡José Manuel!! ¿Dónde estás?....movimiento nervioso de pasillos. Zancadas a paso ligero, puertas que se abren, e incluso el ruido de un transmisor portátil típico de los señores de Seguridad.
No, por aquí no está; ve por la escalera de atrás....sí yo sigo en la Tercera....
Zé Manué, con los ojos muy abiertos, sin pestañear y ante el tumulto que escucha fuera le dice a Paco....
Ofú, amigasho, creo que la he liao otra vé.....Me parece que sí.....güeno, po me ví a bajá a la zegunda, questa gente zeguro que no me va bujcá en matennidá.....
NOOOOOOOOOOOOOOOOOO, NI SE TE OCURRAAAAAAAAAAAA
En ese momento, la puerta se abre de nuevo y tres enormes señores vestidos de verde y caqui, con aire paramilitar y transmisor en mano, se avalanzan hacia el Chori, y protagonizan una escena semejante a la captura del Ñu por parte de tres leones de la sabana africana. Aunque en este caso el Ñu pone vestidos de limpio a los leones.
Yo me ví cagá en la zorraputa de tu mare......que te calles ya.......no me ponga la mano ensima que zoy pinigroso, que tu no zabe con quien ejtá hablando........ahora mismo te vamos a sujetar en tu cama un rato.......zujétate tu un güevo.
Dos de los de Seguridad llevan en volandas al Chori mientras grita a pleno pulmón...Chanaaaaaaa, onde está la Chanaaaaaaaaaa, tengo deresho a una llamááááá, que lo vijto en laj pinícula, dejarme hablá con la Chanaaaaaaaaaaaaaaaaa.
El tercer "león", se sacude un poco la ropa y resopla cansado y se dirige a Paco.
Ya pasó todo, ¿usted está bien?.....yo perfecto, pero ¿no deberían haber entrado con protección...¿ah sí?.....y sus compañeros, ¿no deberían haberse lavado las manos antes de salir?..
El Seguridad se encoje de hombros, y sólo acierta a responder.....que tenga un buen día......
Y así, Paco volvió a meterse en la cama mientras al fondo oía los alaridos del Chori.
Todo volvía a la normalidad.
La ventana, la pared, la puerta......

viernes, 25 de diciembre de 2009

CUENTO DE NAVIDAD (y III)


Si en algún momento de su convulsa vida, nuestro protagonista había tenido dudas sobre lo que quería decir la expresión "quedarse con un palmo de narices", sin duda fue en aquél fugaz momento en el que Paco Penas lo descubrió a su pesar.
El escueto instante en que el Fantasma de los Ingresos Presentes habia hecho acto de presencia para luego volatilizarse casi de inmediato, dejó a Paco con un amargo sabor de difícil descripción. Por una parte se sentía aliviado por la facilidad con que dicho sujeto había decidido postergar sus obligaciones extraterrenales, pero por otra sentía la curiosidad extrema de conocer el por qué de tanto devaneo etéreo de una lado para otro sin saber cómo ni por qué, ni cuándo cesarían las fantasmagóricas visitas.
El hecho de observar atónito cómo el Fantasma de los Ingresos Presentes se daba la vuelta y se alejaba silbando una alegre melodía carpeta en mano, privó a Paco de los más elementales argumentos para seguir esperando a la tercera visita.
¿Qué tipo de lugar era ese en que hasta los fantasmas no cumplían eficazmente con su trabajo? ¿es que acaso existía algún Director de Fantasmas que coordinaba con insultante manga ancha las actividades de los entes ectoplásmicos?
Paco Penas volvió a su habitación y se dejó caer en la cama, sin deshacerla no fuera a aparecer de nuevo el segundo fantasma arrepentido de haberlo dejado en la estacada.
Pero no fue así. El segundo espectro seguría posiblemente inmerso en sus "ocupaciones fantasmas" y no volvió a asomar la nariz por la planta.
Tanto es así, que Paco Penas se quedó de nuevo dormido hasta que las señales horarias volvieron a despertarlo. Las tres de la mañana.
De nuevo la incertidumbre y el pánico disputaban la frágil mente de Paco que se debatía entre la curiosidad que inmovilizaba sus piernas, y el pavor más desgarrador que le impulsaba a salir corriendo por el pasillo en busca de los ascensores.
Y en medio de esa dicotomía, de nuevo una figura aparece en los pies de la cama de nuestro protagonista.
Un señor de mediana edad y baja estatura, alopecia galopante, barba incipiente, ojillos pequeños tras unas pequeñas gafas, nariz ancha, rocín flaco y galgo corredor (2).
Buenas nocheeees. Bu-buenas no-noches....¿cómo está usted?...bi-bien, ¿es usted el Fantasma de los Ingresos Futuros....pues si, pero prefiero que me llamen Don Manuel....d-de acuerdo.....
Dicho esto, el fantasma en cuestión depositó una carpeta negra con el número 305-2 encima de la cama, y empezó a ojear la historia médica de Paco Penas.
A ver, a ver....uy, hace mucho que no le hacen un electro, Don Francisco. Yo le mandaría uno al día, pero claro.....después los enfermeros harían lo que les dé la gana.....si.....un poquito de disnea, por lo que veo ¿que tal si le ponemos spiriva?...no sé, mejor no, no vaya a ser que los diabólicos enfermeros le obliguen a tomárselo por la boca y le provoquen una hemorragia masiva... ¿quería usted enseñarme algo?......el fantasma miró a Paco y cerró de golpe la historia....Ah sí, es cierto. Acompáñeme, por favor.......
Justo al cruzar el umbral de la puerta hacia el pasillo, todo recobró la luz del día. Pero nada parecía ser lo que era. Sí, parecía Medicina Interna, pero la actividad en los pasillos no era la misma ni de lejos. Menos pijamas blancos de los habituales deambulaban como zombis por el pasillo, con la mirada perdida y sin alegria en el rostro. La decoración navideña brillaba por su ausencia y apenas se escuchaba un murmullo en toda la planta.
¿Qué ha pasado aquí? Nada de lo que preocuparse. La administración mareó tanto la perdiz con lo del hospital nuevo, que al final se adjudicó a Palmones. Ahora está justo al ladito del Leroy Merlin, y para localizar a los celadores hay que llamar al Factory, que es más rápido que llamar a Centralita. Este Hospital lo hemos convertido yo y mis socios en una residencia de ancianos, se llama Ntra Sra Santísima de las Angustias y los Dolores de UPP.....
Pero, cómo es posible. Tanta alegría, tanta dedicación....¡¡si hasta hicieron reir a mi padre!!...
Pero Francisco, ahora los enfermos ríen por no llorar, y hay veces que me siento magnánimo y les saco de paradas respiratorias con la simple imposición de mis manos.....¡¡dónde van a estar mejor que aquí!!
Pues yo prefería a la limpiadora que cantaba, a los enfermeros y auxiliares con sus bromas...incluso prefería a Zé Manué y sus invenciones para sacarme dinero.....¿está usted seguro de lo que dice? ¿no prefiere que lo discutamos en uno de mis 6 ó 7 despachos?....no hay nada que discutir, Manuel.....Don Manuel, si no le importa......usted perdone.
Bueno, si alguna vez tiene algún problema, Don Francisco, venga usted directamente por urgencias y diga que le envío yo y que tiene usted cama reservada por mí, ¿de acuerdo?; y si aun así no le dan la cama, suba usted y venga a buscarme. Si no se lo soluciono yo, lo soluciona el segundo fantasma, ¿vale? Cuídese, y no olvide supervitaminarse y mineralizarseeeeeee......
Y dicho esto, el tercer fantasma se evaporó y de nuevo la oscuridad tomó el pasillo.
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Amigashooooooooooooooooooooo, amigashoooooooooooooooo
Paco Penas despertó sobresaltado, ¿qué pasa? Que digo yo, que con lo malito que ejtá usté, que no le viene ná de bien tomarze ezo porvorone que lan mandao en la bandejita der dezayuno, ¿zabusté? y digo yo que qué mejó oportuniá de que un zervidó puea cogé una mijita de kilo, que comerze ezoz porvoroncillo que zeguro, zeguro que a usté no le iban a gustá ná de ná, porque tienen mucha conzervanzias y colorete de ezo, ¿zabusté?
Zé Manué, dijo Paco esbozando una sonrisa.....cómete la bandeja entera, y prepárate que ahora encargo a uno de mis hijos que te traigan turrón del bueno.......ozú, calegría má grande, amigasho; oye y si me puede traer un paquete güiston ze lo agradezeria musho....no te pases, no te pases. Güeno, güeno, jajajajaa, po felí navidá, amigasho......
FELIZ NAVIDAD....(Y FELIZ HALLOWEEN TAMBIEN).........

(2) Licencia del autor: homenaje a Don Miguel de Cervantes Saavedra.

sábado, 12 de diciembre de 2009

CUENTO DE NAVIDAD (II)


La incertidumbre no es buena compañera de viaje en plena noche, y menos aún cuando se te acaba de aparecer el espectro de tu difunto padre advirtiéndote de la llegada de tres nuevos espectros para darte la murga......al menos eso pensaba Paco Penas cuando se dió la vuelta por vigésimotercera vez hacia el lado contrario de la cama donde descansaba.

Pero fue tal la sensación de "realidad" en todo lo sucedido que Paco no podía evitar pensar que quizás no fuese una simple pesadilla común lo que lo habia atormentado minutos antes.

¿Y si fuese realmente su padre quien había estado frente a él charlando como si no hubiesen pasado años desde su llorado deceso?.
Las dudas iban y venían del pensamiento de Paco sin tregua alguna hasta que de repente, su reloj marcó las señales horarias: la una en punto de la madrugada.
Paco se destapó dispuesto a pedir a la enfermera algo para dormir cuando se percató de que una figura le observaba desde los pies de la cama.

¿Padre?...dijo dubitativo nuestro protagonista.
No, (je, je, je). Vengo a verte......¿quién eres?.....Soy el Fantasmón de los Ingresos Pasados.....El sujeto en cuestión dió un paso al frente.........bajo una inmaculada pero a la vez terrorífica bata blanca, un señor alto, espigado, con cabello blanco corto, unas diminutas gafas apoyadas sobre una afilada nariz y una sonrisa "profidén"que se iniciaba en una oreja y terminaba en la otra.¿Que tal, cómo estás, todo bien?.....musitaba el siniestro personaje como si fuera un experto ventrílocuo, dejando escapar las palabras sin perder la sonrisa.
S-sí, claro...To-todo bien. ¿Qué quiere usted de mi?..........Nada, que me acompañes al final del pasillo.
Paco se calzó lenta y pausadamente las babuchas que tenía bajo la cama y tras enfundarse una bata, siguió al espectro en cuestión por un pasillo que a esa hora se mostraba oscuro y silencioso; parecía como si el tiempo se hubiese parado y nadie hubiese percibido la fantasmal visita de la 305.
Justo al terminar el pasillo, en los ascensores, el espectro se giró hacia Paco y señaló con el dedo índice alzado por detrás de su hombro....al darse la vuelta, Paco comprobó que la planta estaba iluminada, como si fuese de día.
En el pasillo se veía el trajín del incansable personal de la mañana, carros de ropa en los pasillos, pijamas blancos entrando y saliendo sin cesar de las habitaciones, timbres que suenan y se apagan continuamente, el carro de curas y el de la limpiadora obstruyendo el paso de multitud de acompañantes....el día a día normal en Medicina Interna.
Ven conmigo, acompáñame a una habitación.....dijo el espectro.
Juntos caminaron hasta la 308, donde tres enfermos reían a pleno pulmón, mientras un par de auxiliares bromean con ellos a la vez que visten sus camas con ropa limpia. Una de las auxiliares, lleva un simpático gorro de Santa Klaus y otra canturrea villancicos.
En la cama del centro, un anciano seca sus lágrimas (producto de la risa)....Paco no puede reprimir la emoción.....es su padre Anselmo.....¡¡no recordaba su risa!!....siempre lo recordaba con el gesto hosco y la actitud arisca de sus últimos años.
Es mi padre....y está riéndose.....balbuceó Paco.
Eran otros tiempos. Tu padre estuvo aquí muchas veces y no siempre lo pasó mal. Como puedes ver también disfrutó de momentos especiales... Es cierto...es el mismo sitio, pero no es igual....la gente ríe, canta, baila, bromea....esas cosas ya no se ven en los pasillos de esta planta. Incluso esta habitación, la 308, ya no es una habitación...más bien es un consultorio privado....
El rostro del espectro se va agriando por momentos....¡¡¡Eso se hizo, porque tenía que hacerse, y no hay más discusión.....no se libra uno de Gordas y Chuflas ni en el Más Allá !!!!......y dicho esto, con expresión desencajada y furibunda, el espectro se desvanece y el pasillo recobra su oscuridad y silencio original.
Paco Penas regresa a la 305 cabizbajo y se introduce con desgana en su cama, recordando la imagen de su severo padre disfrutando de unos breves momentos de felicidad entre los muros de aquel edificio que para él eran monumento a la tortura y desdicha...
¿Qué extraña razón encontró Don Anselmo en aquel horrible lugar para regalar una sonrisa que le negó sistemáticamente a su propio hijo durante años? ¿Qué le ofrecían aquellos anónimos personajes de pijama blanco que mereciera tamaña muestra de felicidad?

Paco Penas atormenta su consciencia fustigándose sin piedad, intentando encontrar respuestas a preguntas que antes ya se formuló a sí mismo una y otra vez....Son las dos de la mañana y suenan las señales horarias en el reloj....Paco mira a su alrededor desconfiado.
Pasan largos segundos en los que apenas respira, pero no aparece nadie.....finalmente, Paco piensa que quizás ha enfurecido al espectro lo suficiente como para que no tenga más visitas esa noche. Se da la vuelta y se tapa hasta las orejas. Y en ese momento, escucha algo a los pies de la cama....
¡¡Ay, omá que rica!!........
Paco Penas se levanta de un salto, y ante él observa un espectro con bata y pijama azul que le observa con ojos vivos y amplia sonrisa.
Su-supongo que usted es el segundo fantasma..... El de los Ingresos Presentes, para servirle.
¿Y qué quiere enseñarme usted?......pues mire, a mis cortas luces debería enseñarle algo sobre su ingreso actual, pero.....(echa un ojo a su espectral reloj de pulsera)....me voy abajo que tengo una reunión, así que ya le contará el tercer fantasma, ¿vale?, adioooooos.....
Y dicho esto, el segundo fantasma desapareció....




jueves, 3 de diciembre de 2009

CUENTO DE NAVIDAD




Los negruzcos pasillos del viejo hospital, habitualmente carcomidos por el paso del tiempo y la indiferencia de pacientes y visitantes, empezaba a centellear con una luz especial.
Era algo inexplicable, algo que (como diría Bob Dylan) "flotaba en el viento" de alguna manera imperceptible para los sentidos humanos, pero que sin embrago en todo momento daba la sensación de "estar ahí". Una extraña brisa de complicidad, alegría comedida y optimismo desmesurado que se mezclaba con el contínuo ir y venir del personal de la planta.
Las auxiliares, comenzaron esa mañana a adornar las serias paredes blancas con guirnaldas de vivos colores. Luces intermitentes decoraban el mostrador de enfermería, y hasta algún muérdago colgaba del marco de alguna puerta, provocando la risa picarona entre los compañeros cuando se cruzaban bajo su umbral.
Todo empezaba a ser felicidad en Medicina Interna. ¿Todo?...mas bien no....allá en mitad del pasillo, en las profundidades de la 305, un huraño personaje en pijama y babuchas observa el cuadro navideño con el ceño fruncido y el gesto hosco.....
¡¡¡Paparruchas!!!.........dice este personaje.
Una enfermera se acerca y le dice, ¿por qué dices eso Francisco? ¿no te gusta la Navidad?...
...la Navidad es fea, aburrida, improductiva, una fiesta hipócrita donde damos rienda suelta a nuestro más enfermizo consumismo y a un propósito de enmienda vacío y sin fundamento....
¿y qué me dice de la alegría de los niños el Día de Reyes, de las reuniones familiares, los villancicos...?
Paco Penas observa serio a la enfermera de arriba a abajo, y arqueando aún más la comisura de los labios le responde...
¡¡PAPARRUCHAS!!

Dicho esto, Paco Penas emprende una salida hacia el pasillo de Medicina Interna buscando alejarse de esa orgía de luminosidad y confraternización.
De repente, un fandango mañanero cruza el aire.....
¡¡¡LOS REYES MAGOS Y LOS PASTOOOOOOOOOOOOOOOORES, ESTAN SIGUIEEEEENDO UNA ESTREEEEEEELLAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!
Ole, hija, qué bonito.
Paco se acerca con cara de pocos amigos a la limpiadora cantaora y se le queda mirando a pocos centímetros de su cara.
Ella, lejos de sentirse intimidada continúa cantando...
¡¡¡EL NIÑO QUIEEREEEEE COGEEEEERLAAAAAA, Y LOS REYEEEEEEEEES VAN EN GLOOOOOOOOOBOOOOOOO, PARA SUBIIIIR A POR EEEEELLAAAAAAAAAAA!!!!
Desmadre general. Ole, ole, que bonito, que bonito, que bien cantas niñaaaa, ¿por qué no vas a La Copla, hija??
Paco permanece imperturbable, casi sin pestañear. La limpiadora le pregunta...¿te ha gustado, Paco?...a lo que nuestro protagonista responde......
¡¡¡PAPARRUCHAS!!
Que malage tiene este tío, por Dios, hay que ver el careto que ha puesto, ¿será sieso?...se escucha a sus espaldas, mientras se va alejando en busca de la zona de ascensores.

De repente, alguien sisea tras él.
sssshhhhhh, sssshhhhhhhhhh, amigasho......
Zé Manué le sigue descalzo abrochándose aún más el pantalón, que a pesar de ser el de la talla más pequeña, le queda gigantesco.
¿Qué quieres?......cusha, que fíhate questao penzando, qué bonita ques la navidá, ¿zabusté?, pero mire que la pena de no tené ná que echarze a la boca, pazando fatiga to los día, zin poder uno de darze un caprisho, ujté mentiende, quezi una zervezita, quezi uno langojtinito, quezi una rayita coca....vamo, lo normá, ¿zabusté?
¡¡AL GRANO!! ...responde de forma seca Paco Penas......Na, na amigasho, que zi tiene un eurito pa zacarme una lata fanta, pandursarme er día...
Paco rebusca en el bolsillo de la blusa y le alarga la moneda......Shas grazia, amigasho.....y felí jalogüin......será Feliz Navidad.....po ezo mijmo, amigasho......¡¡¡PAPARRUCHAS!!!
El día pasa y Paco Penas se refugia en las frías sábanas de su cama, esperando que al despertar la dichosa Navidad de las narices se haya evaporado por completo y se acaben los parabienes, felicitaciones y demás monsergas que lo enervan.

Todo es oscuridad y silencio en Medicina Interna...Paco no ha parado de moverse en la cama buscando conciliar un sueño profundo que no ha hecho intento de aparecer.
De repente suenan las señales horarias en su transistor....va a empezar "El Larguero"....unos acordes de guitarra....."Tu afición es sentimiento, y tiene mucho alimento.....dí que tú eres el mejor, hincha tú eres el mejor......escuchando el transistor......RA, RA, RA...."
Pero en vez de escuchar la voz de De la Morena, Paco escucha otra voz familiar....
Levántate..Levántate, Paco.....nuestro protagonista abre los ojos sorprendido......
Levántate y mírame, Paco........Paco, despacio se incorpora dubitativo y mira al transistor....
¡¡¡AHÍ NO, GILIPOLLAS, MÍRAME A MÍ!!!....la voz procede de los pies de la cama.
Erguido frente a él, la figura de un señor de avanzada edad pero de porte elegante y señorial, apoyado en un bastón y con un abrigo largo de color oscuro...las facciones de su rostro, en la oscuridad apenas son visibles....
¿Qui-quién e-eres?....balbucea Paco mientras se tapa con la sábana hasta los ojos......
El anciano se adelanta un paso, y con voz grave y profunda (a lo Darth Vader) responde....

Yo soy......TU PADRE.....(1)
Noooooooooooooooooooooooooooooo, grita Paco ......no puede ser tú estás.....
Muerto y requetemuerto, hijo, pero hacía tiempo que no me ponía mi abrigo de los domingos y la verdad es que me queda como cuando te paseaba con tus hermanos. Muerto, sí....pero parezco un dandy.
No es posible, padre.....A ver, ¿qué te tengo dicho desde pequeño? No se interrumpe a las personas mayores cuando están hablando, así que cállate y escucha.....
Paco permanece aterrorizado observando a su padre a los pies de la cama y asiente nerviosamente con la cabeza al espectro.
Mira, a mí no me hace ni puta gracia que me hayan despertado de mi sueño eterno para venir a decirte esto, pero me obligan a hacerlo: antes de que termine esta noche van a venir a visitarte tres Fantasmones........
¿A mí? ¿Por qué? ....Yo que sé, ¿tú te crees que lo sé todo? ¡¡Que llevo años dormido, leñe, que no te enteras!!! Ya decía yo que no sacaba partido de tí, mira que se lo decía a tu madre....
Bueno, lo dicho, que vienen a visitarte esta noche tres fantasmones que quieren hablar contigo, así que pórtate bien y que se note la buena educación que te dí. Adiós, hijo.

Dicho esto, Don Anselmo se desvaneció en el aire.....
Paco se quedó aferrado a las sábanas, sudoroso y temblando...respiró profundo y fue tranquilizándose hasta pensar que posiblemente todo era una alucinación o una pesadilla.
Seguramente le había vuelto a subir la fiebre.
¿Visitas espectrales?.........¡¡PAPARRUCHAS!!






(1): licencia del autor....no he podido evitar hacer este minihomenaje a Stars Wars.